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¿QUÉ ES LA ANSIEDAD POR SEPARACIÓN EN PERROS?

Si tu perro daña los muebles de casa, aúlla, llora u orina cuando te vas, esto es porque sufre de ansiedad por separación. Entre el 15-20 % de los perros tienden a tener este problema ya que son animales que, genéticamente, necesitan estar en manada, lo que en este caso sería su familia humana adoptiva. Como sus cuidadores, tenemos la responsabilidad de ayudar a nuestra mascota a superar sus miedos para que tenga una vida más feliz y para esto tenemos que saber la causa y cómo se puede afrontar este problema.

Algunas de las causas pueden ser: el apego excesivo con su dueño; el destete precoz; experiencias traumáticas durante sus primeras semanas de vida…

Algunas de las causas de este comportamiento pueden ser el apego excesivo a su dueño, el destete precoz, experiencias traumáticas durante sus primeras semanas de vida, experiencias negativas durante alguna ausencia del propietario o que haya habido cambios de rutina. En el caso de perros adoptados, lo más probable es que haya sufrido experiencias traumáticas debido al mal manejo del anterior propietario.

Entonces ¿cómo podemos abordar este problema? Lo primero que debes hacer es acudir al veterinario si el perro presenta los síntomas que mencionamos anteriormente, él hará el diagnóstico correcto y te aconsejará qué hacer; puede ser desde un caso convencional hasta un caso grave en el que se necesite un tratamiento con fármacos.

En los casos más convencionales, se puede ayudar al perro con una terapia de modificación de conducta a través de una rutina rigurosa de paseos con estímulos mentales y físicos para entretenerlo y principalmente con una serie de salidas ficticias que el perro pueda relacionar con situaciones agradables. Esto se hace de manera gradual, aumentando el tiempo de ausencia cada vez más para que el animal vaya tolerando la soledad.

Si el veterinario lo cree necesario, además de la terapia de modificación de conducta, incluirá en el tratamiento productos a base de feromonas apaciguadoras y otros relajantes para reducir los niveles de ansiedad. En los casos más graves se usarán psicofármacos, siempre con la guía del veterinario.

Sabiendo ya lo que tienes que hacer, también es importante que sepas lo que no debes hacer: No lo castigues, porque el perro no hace destrozos por venganza o rebeldía y no comprenderá por qué se le riñe. Tampoco debes ignorarlo cuando esté necesitando tu compañía o cariño, lo más aconsejable es saludarlo con tranquilidad para que se relaje y sepa que le prestarás atención cuando esté más calmado.

La ansiedad canina es un tema muy complejo y por esto, si es necesario, debes acudir a un etólogo canino que estudie el caso de tu perro y te guíe paso a paso. Actualmente hay más conciencia sobre el bienestar psicológico de tu mascota y te será fácil encontrar ayuda. La felicidad de nuestros amigos de cuatro patas es nuestra prioridad así que esperamos que esta información sea de ayuda para ti y tu mascota.