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Fobias que comparten perros y gatos

Deja que suba solo al coche o ayúdale si lo necesita: pero nunca le fuerces a entrar.

Solemos pensar que los perros y los gatos son muy diferentes, pero sus instintos primarios motivan casi siempre las mismas sensibilidades y temores. Teniendo en cuenta que sus sentidos, principalmente el del oído, están muy desarrollados, estos perciben mucho más las posibles amenazas. Situaciones como una visita en casa, la presencia de otra mascota o sucesos que para ellos no tienen explicación, como las tormentas o los petardos, generan miedos irracionales y comportamientos inusuales. En estos momentos, nosotros como sus cuidadores, podemos ayudarles a volver a la calma, y minimizar estos ataques de terror.

Aquí te explicamos los temores más comunes que comparten perros y gatos:

Aspiradora y secador:

el estruendo de la aspiradora, el secador y hasta de la campana extractora, suele abarcar todo el campo sonoro en una habitación, y, al ser el oído su sentido principal para conocer el entorno, nuestras mascotas se pueden llegar a sentir perdidas y en cierto sentido, ciegas y desprotegidas.

Tormentas, petardos y fuegos artificiales:

este temor está relacionado con el anterior. Estos sonidos afectan profundamente el oído de la mascota y su estabilidad sensitiva. Se pueden desencadenar episodios de pánico que duran horas o días. La mascota tratará huir o buscar refugio con todas sus fuerzas, escarbando suelos, intentando abrir puertas de cualquier manera o metiéndose a lugares inusuales. Estos momentos de estrés les acelera su ritmo cardiaco y respiratorio y hasta pueden llegar a vomitar.

Serpiente:

todos los mamíferos tienen como instinto el temerles a las serpientes y querer huir ante su presencia; sabemos que siempre tenemos las de perder. Los perros y los gatos, al ver una serpiente, huirán para protegerse sabiendo que es una amenaza mortal.
Ya hemos nombrado fobias que comparten perros y gatos. Como curiosidad, aquí nombramos las que los diferencian:

Pepinos:

recientemente, se han vuelto virales los vídeos en los que algunos gatos se asustan al ver un pepino. Por extraño que suene, este temor tiene una explicación. Está relacionado con el miedo a los reptiles y, en general, a todo lo desconocido. La forma del pepino se puede asemejar a la de una serpiente y los gatos no alcanzan a ver con rapidez que se trata solo de un vegetal. Los perros no suelen tener este temor ya que sus ojos son capaces de captar más tridimensionalidad que los de un gato y también aprovechan mejor la luz, por lo que pueden ver rápidamente que el pepino es inofensivo.

Agua:

sabemos que los perros disfrutan el agua, pero los gatos le tienen fobia debido a su naturaleza e instintos primitivos. Los gatos tienen un origen procedente de zonas desérticas lo que hace que su fisiología no esté preparada para un baño.

Espacios abiertos:

Los gatos cuando caminan o corren, están siempre atentos para encontrar posibles elementos y superficies que puedan usar para esconderse, huir o trepar en el momento que sientan una amenaza. Por esto, los espacios muy abiertos hacen que se sientan desprotegidos, causándoles un temor a flor de piel.