Tú y tu mascota

Consejos y cuidados en caso de adopción o regalo de mascota por Navidad

Existe un importante porcentaje de animales abandonados tras ser regalados por Navidad.

La responsabilidad que se asume al introducir una mascota en nuestra familia con frecuencia pasa a segundo plano cuando se trata de convertirlos en el regalo más deseado de la Navidad. Sin embargo, pese a la ilusión de la persona que lo recibe, especialmente si es un niño, dejarse llevar por las buenas intenciones de estas fechas para introducir un animal en casa no siempre es una buena idea.

Regalar una mascota a un niño que tiene miedo o no sabe tratar a los animales , puede dar lugar a situaciones de estrés.

Tener una mascota implica una serie de responsabilidades, así que es mejor planear la llegada de un animal a casa: horarios de paseo, turnos de limpieza o visitas al veterinario y, en definitiva, prever todas las implicaciones que conlleva adquirir una mascota, resultará mucho más beneficioso para la familia y para el nuevo miembro.

Una mascota no es un juguete

Las mascotas son seres vivos con necesidades tanto físicas como emocionales.

Un perro o un gato que llegan a un nuevo hogar suponen un gasto adicional y una larga serie de obligaciones. Para evitar el efecto hartazgo con el consiguiente riesgo de abandono, lo mejor es informarse y preparar la casa para su llegada. Esta podría ser una lista de cosas a tener en cuenta antes de regalar una mascota por Navidad:

  • Asegúrate de que no hay ningún alérgico que vaya a convivir con el animal.
  • Asume que se van a producir cambios: aparecerán pelos, babas y otras molestias que se pueden solucionar, pero que forman parte de la aventura de tener una mascota en casa.
  • Guarda bien aquello que no quieras que caiga en su poder: los perros pueden mordisquear zapatillas y otros objetos personales, mientras que los gatos son curiosos y pueden subir a cualquier lado. ¿Cómo evitar que rompan cosas que valoramos? Muy sencillo, dejándolo fuera de su alcance e invirtiendo tiempo en su educación.
  • Reflexiona bien sobre el tipo de animal que vas a llevar para que se ajuste lo mejor posible a la familia: ¿crees que un reptil puede asustar a los más pequeños? ¿Cuánto va a crecer? ¿Es mejor llevar uno solo o una pareja? ¿Lleváis una vida activa o sedentaria?
  • En cuanto a la edad del animal, se tiende a preferir cachorros por su aspecto adorable, pero lo cierto es que un perro o un gato adulto y equilibrado pueden ahorrarnos excesos de energía y trastadas propias de su edad.

La responsabilidad de los niños sobre la mascota

Los niños son los grandes protagonistas de las historias de animales que se regalan en Navidad y, con muy buena intención, con frecuencia se piensa que cuidar de una mascota les enseñará a ganar responsabilidad.

mascotas para niños

Lo cierto es que los niños son niños, y no tienen por qué haber reflexionado previamente sobre todo aquello que puede ocurrir con una mascota en casa. Nuestro deber es informarles y motivarles y no sumarnos a los momentos de frustración, sino enseñarles a convivir con #RESPET. Puedes pasar por nuestra cuenta de Instagram para mostrarles historias de respeto animal inspiradoras

Mejor adoptar

Los refugios y perreras están llenos de animales de raza mestiza que merecen una segunda oportunidad. Pueden comportarse tan bien y repartir tanto amor como cualquier perro de raza, ya que su apariencia no es lo más importante, sino su carácter.

Si aún así estás pensando en un perro de raza, es importante informarse previamente de sus necesidades específicas en cuanto a comportamiento y salud, puesto que, a diferencia de los mestizos , pueden existir patologías asociadas a su raza.

Cuidados de la mascota

Si tu mascota ya ha llegado a casa de la mano de Papá Noel o los Reyes Magos, elabora una hoja de ruta con la que preocuparte por su salud para evitar enfermedades y problemas:

  • Llévalo al veterinario para una revisión inicial cuanto antes.
  • Pregúntale sobre vacunaciones, desparasitación y castración en caso de ser recomendable.
  • Aprende cómo realizar su higiene y sus necesidades de aseo.
  • Déjate aconsejar por el profesional de la salud animal sobre su alimentación.